Me da rabia algo que estoy viendo mucho estas últimas horas. No me gusta que la gente juzgue la posible trayectoria de un equipo en base a un buen/mal partido que ha disputado -no lo olvidemos, un 25-26 de agosto- y a partir de ahí se saquen conclusiones a largo plazo.
Entiendo que es el procedimiento erróneo para sacar conclusiones. Es pronto y apenas se ha visto lo que pueden hacer unos y otros. Aún vamos a llevarnos muchas sorpresas todos, unas buenas en forma de alegrías y otras por las que nos tiraremos de los pelos. Seguro.
De acuerdo, el
Barça, máximo candidato entre la prensa y aficionados a la conquista de la liga, no cuajó ni de lejos un buen partido. No lo discuto. Soy el primero que quedó decepcionado con el juego que se vio y si no fuera porque no lo harían, solicitaría que se me devovieran los 11′99 € que costó el
PPV. Partido infumable, sí, pero nada más. Hay que olvidarlo. Quedan 37 partidos más, sólo de liga.
Además, si uno mira ahora mismo la clasificación, debe entender rápidamente la circunstancialidad y la escasa -escasísima- trascendencia del asunto:
Almería y
Murcia, dos recién ascendidos, ocupan plazas de
Champions. El
Valencia por contra, es farolillo rojo. ¿Alguien piensa, que va a seguir así mucho tiempo? no, verdad? ¿entonces, por qué tanto nerviosismo?
Claro, se me olvidaba la idiosincrasia del aficionado culé, pesimista por no ganar un partido y el más optimista de todos si ahora se gana al
Inter aunque sea un partido amistoso con la “excusa” del
Trofeu Joan Gamper. Francamente, no se puede seguir así. No se puede cargar contra el equipo a estas alturas.
Ahí si creo que el club tiene razón en pedir paciencia y tiempo. El
Real Madrid el año pasado lo demostró: esto no es como empieza sino como acaba. O quien ríe último ríe mejor, como se prefiera. Lo que está claro es que, esto no ha hecho nada más que empezar ¡Vamos a disfrutarlo!
PD: si uno no confía en su equipo, ¿quién espera que lo haga en su lugar?
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