viernes, 17 de agosto de 2007
Esta tarde he visto el partido entre el Cádiz y el Real Madrid. Final de consolación del Trofeo Carranza y mi dosis diaria de este deporte que ameniza mi vida.

Cosas ya habituales en este deporte, no ganó quien mayor número de méritos contrajo para ello, pero es lo que hay. Vamos, que se lo llevó un Real Madrid de Schuster que por juego y espectáculo no dista tanto del de Capello.

El resultado final fue de 1-3. Se adelantaron los blancos merced a un penalty al siempre pícaro Saviola. Para mi algo riguroso, fue finalmente transformado por Soldado, un interesenate jugador al que parece que de nuevo se le pueden estar cerrando las puertas. Una lástima.

Empataba el Cádiz por medio de Enrique ya en la segunda mitad. Sin embargo Schuster guardaba un as en la manga, el mismo que tan buenos resultados le dio a Fabio Capello: encomendarse a Van Nistelrooy. Ayer no tuvo ocasión de hacerlo, pero hoy el centrodelantero holandés si marcó y puso por delante a su equipo 1-2. Un tanto que el Cádiz pudo evitar o cuanto menos defender mejor. Dejó a un defensa bajo palos habilitando así un cómodo remate a bocajarro del 17 madridista.

Siguieron peleando los locales y el partido, ante el empuje cadista, empezó a escparse de las manos del árbitro. Pepe -un jugador que se excede demasiado en la contundencia de muchas de sus acciones- no fue ni siquiera amonestado -hubiese sido lo mínimo- después de escupir a un jugador amarillo.

30 millones para que después acabe destacando por esos feos gestos...que por otra parte creo que se deberían denunciar. La prensa madrileña no lo hará, lo tapará sin más. Habría que recordarles la camapaña que hicieron contra Eto'o por un episodio similar con el defensa del Athletic Expósito... Una memoria muy selectiva tienen.

Y a pesar de todo, el Cádiz del ex técnico blanco García Remón lo seguía intentando.
Bravo Cádiz, ¡ese es el espíritu del fútbol! Creaban cierto peligro ante la meta de un inseguro Dudek -¡cuánto daño hizo el gol de Caffa anoche!- hasta que llega la otra jugada fea del partido. Medina agrede a Pepe (manda huevos, lo que faltaba) y el brasileño, que tela lo que reparte -como diría Andrés Montes, estopa mix- cae al suelo. ¿El cazador cazado?

En estas, un Diarra desdibujado futbolísticamente hablando, interviene. No para calmar ánimos, desde luego. Lo hace acelerado, con cierta violencia y con una agresividad intolerables. No es que Medina se haya quedado de brazos cruzados, pero el jugador de Mali estaba hecho una fiera, fuera de sí. Vamos, que mejor no cruzarse en su camino, porque daba hasta miedo.

Comportamientos como el del ex del Lyon son inconcebibles. Alguien se lo tiene que dejar bien claro y si el club decidiera sancionarle, yo el primero en aplaudir la decisión, pues la vería como la más correcta -y valiente- del mundo. Hay que decirle al señor Diarra que se le contrata para jugar a fútbol -a ver cuando lo hace de verdad pensarán algunos aficionados blancos- y no a la lucha libre. No se puede permitir manchar este deporte que tanto amamos con reacciones como estas.

Ensucian además, un torneo de prestigio como el Carranza y se convierten en un triste espectáculo para la afición local, una de las mejores de nuestro país.

Como anécdota, el tercer gol blanco a cargo de Balboa, eso sí, de rebote. ¿De qué otra forma iba a meter sino un gol el canterano? Y encima el árbitro añade 6 minutos...

Los jugadores se han retirado entre silbidos y abucheos de un público que bien se debía estar planteando la misma pregunta que yo al ver lo que estaban viendo. ¿Pero no les da vergüenza?

Tags: Real Madrid, Cádiz, pretemporada, Mahmadou Diarra, Pepe, "Cacique" Medina

Publicado por Silver_3.1 @ 0:20
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios