A menudo, ganan los que tienen más suerte. Que nadie se engañe, es así. Y para muestra un botón: la liga 2006/07 premiará al rácano -futbolísticamente hablando-
Real Madrid de
Capello. Y es que los hay que no es que tengan flor: tienen un jardín entero.
Escribo este artículo nada más concluir los encuentros. Lo hago así porque pienso que es necesario, esta vez si, manifestarse en caliente, aún con la tensión y los nervios a flor de piel.
Obviamente, y no lo negaré a estas alturas, la liga para el
Real Madrid me parece totalmente immerecida. Para mi, los títulos para los que mejor juegan, y en eso, los madridistas, para nada han sido números uno. En este sentido, y con toda la sinceridad del mundo, la liga se hubiera tenido que ir para
Sevilla. No, no soy diplomático ni políticamente correcto por no decir el
Barcelona. Algo que los habituales lectores podeis llegar a pensar si bien eso no quita que a mi entender, los de
Rijkaard, aún haciendo una temporada irregular, merecían mejor clasificación que los de
Capello.
Ganará la liga el aspirante que menos argumentos ha presentado. Lo hará, para alegría de muchos. Y no hablo de sus aficionados, cuya satisfacción por la
30ª liga es absolutamente lógica y comprensible. Lo digo por medios de comunicación. Ahora se abrirán telediarios con la gran hazaña, con los goles de un
Van Nistlerooy al que en
Madrid deberían pensar en canonizar y hacer santo vista su contribución al título y como no, con los goles de un
Espanyol que vete a saber qué se hubiera llevado por sacar los 3 puntos de
Can Barça...
Y como no, habrá polémicas, si bien en muchas crónicas me temo que se van a omitir, por lo menos una parte... y puestos a contar y a criticar las cosas, mejor no olvidarse nada. Por aquello de ser justos, con unos y otros.
Cierto es que el gol de
Messi no debió subir al marcador. Gol con la mano. Poco más que añadir, pues a estas horas todo el mundo habrá visto las imágenes, y si no, tranquilidad, pues éstas serán de las que a nadie se le olvidará mostrar y "analizar".
Lo que sin embargo me da rabia es que mañana nadie va a tener narices de decir alto y claro que el hoy bigoleador merengue,
Van Nistelrooy no debía ni siquiera haber jugado. El holandés tendría que estar sancionado con su quinta amarilla por una mano que él mismo reconoció. Me da igual si me llaman oportunista, pero ya insistí, cuando hablé del tema de
Ronaldinho y su expulsión ante el
Getafe: en la
Romareda Van Nistelrooy no debía de jugar y no se podía obviar algo así siendo el jugador tan importante para su equipo. ¿O es que alguien cree que el
Madrid hubiese sacado un resultado positivo sin él?
En fin, que es inútil lamentarse, como lo es esperar un milagro. No sucederá, por muchas estampitas a las que recurramos. Es lo que hay. Así pues, lo único que me queda anteponiendo la deportividad a todo lo demás, es felicitar al nuevo campeón. Que lo disfruten, a poco que cambien las cosas será difícil que repitan.
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