Hoy deben ser muchos los atléticos que se planteen el porqué de su fidelidad a unos colores y a un club, que siendo uno de los grandes de este país, sigue, un año más, sin darles la más miníma alegría. Los proyectos se suceden uno tras otro, ilusionantes en sus inicios, desesperantes al fin.
Conocido por muchos como
el pupas, cada año que pasa, hace más honor a tal apelativo. Algo que sin embargo no deja de convertirlo en un club atractivo, muestra de ello es su incondicional hincahda, sin duda, una de las mejores de este país. Pero el gran problema de este equipo parece tener unas raíces mucho más profundas. La plantilla no es del todo mala (aunque sí mejorable) pero...¿y si simplemente les puede la presión? llevar la camiseta rojiblanca comporta mucha responsabilidad.
Ahora después del escozor que produce un
0-6 en tu propio estadio seguramente se busquen culpalbes. Todo el mundo apunta como es lógico al técnico -es más fácil cargarse una sola pieza que a una plantilla entera aunque sean estos los que jueguen- y en especial he notado mucho ensañamiento con el guardameta
Pichu. El chaval, que ni siquiera es titular, sustituye a
Leo Franco y cierto es que ayer no tuivo su mejor noche...pero de aquí a señalarlo casi de forma exclusiva a él me parece cruel en exceso. Espero que sus compañeros cuando hablen ante los medios salgan en su defensa. Es joven, está empezando y lo necesita. Además, dónde queda entonces eso de
cuando ganamos, ganamos todos y cuando perdemos, perdemos todos? este sería un buen momento para aplicarlo.
Ayer todos estuvieron mal. Cuando pierdes 0-6 normalmente es porque no das pie con bola, ni tu ni tus compañeros.
Por cierto yo, y es una impresión personal que me llevé, vi una zaga -y casi por extensión sistema defensivo- desastrosa la que formaron
Seitaridis (sinceramente, un
tuercebotas),
Zé Castro,
Eller (continuos despropósitos los suyos) y
Antonio López acompañados en el pivote por
Luccin y
Maniche.
En fin, que mucho trabajo tienen
Cerezo,
Gil Marín y
Aguirre (el tiempo que siga al frente del equipo) para tratar de arreglar todo este desaguisado, empezar a enderezar el rumbo -sus aficionados lo merecen- y conseguir tal vez que llegue un día en el que el niño no le vuelva a preguntar a su padre lo de
papá, porqué somos/seguimos siendo del Atleti?
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