Ramón Calderón no aprende. Sigue con sus vaticinios, en este apasionante final de liga, ahora si cabe, aún con mayor seguridad de estar en lo cierto. El hombre, "crecidito", recalcó en una entrevista que le hicieron en Cuatro, que hace tres meses se le tildaba de loco y de iluminado por decir que su equipo acabaría campeón. Yo lo sigo pensando. Es un iluminado. Con todas las letras.
La última, ha sido predecir que su equipo se coronará campeón con 78 puntos, 4 más que el Barcelona (74), que acabaría, según él, segundo.
A mi personalmente me parece un Joan Gaspart pero en su versión merengue. Él concibe su realidad, muy particular y no duda en proyectarla, aún siendo algo de lo más inverosímil.
También es posible que no le hayan recordado lo suficiente al señor Calderón, los duros enfrentamientos que le depara aún el calendario a su equipo, especialmente dos: los desplazamientos a Huelva y a Zaragoza, donde el año pasado le cayeron 6 goles y sabe Dios si pudo ser alguno más.
En fin, que no son más que las típicas -y por qué no decirlo, prepotentes e irrespetuosas cuando se hacen en voz alta- cuentas de la lechera. En Barcelona también dicen estar convencidos de ganar la liga, pero existe una diferencia. Ellos son lo suficientemente prudentes de no cometer -por lo menos de momento- semejante torpeza a la que comete Ramón Calderón dejándose llevar por ese espíritu forofo con toques quijotescos. Que vaya repasando estas cuentas...