sábado, 07 de abril de 2007
Abusivo, indignante y vergonzante. Es así como veo las cláusulas que ciertos clubes de nuestra liga incluyen al ceder a sus futbolistas. Les dan salida porque no entran en los planes del técnico -es de suponer pues, que su rendimiento futbolístico no es óptimo- pero a su vez se aseguran el hecho de que en un futuro próximo en el que se enfrenten a ellos, éstos no puedan jugar...¿a qué tienen miedo?

Esta es, una incoherencia más de este deporte. En los últimos días surgen casos como los de Roberto Soldado (Osasuna) o Rubén Castro (Nàstic), futbolistas que visitan a los clubes que los tienen realmente bajo contrato, Real Madrid y Deportivo de la Coruña respectivamente.

¿Tiene un club como el Madrid miedo, a que un futbolista hecho además en su cantera, acuda al Bernabéu y haga un buen partido, quien sabe incluso si marcando algún gol? ya lo dicen, piensa mal y acertarás. ¿Y Osasuna qué? atados de pies y manos, claro. Se quedan los rojillos sin uno de sus mejores baluartes de ataque por culpa de una más que cuestionable decisión contractual, basada en el temor de evidenciar una posible mala planificación de técnicos/directivos rivales. ¡Bravo!

Sangrante es el caso del Nàstic y el Deportivo con Rubén Castro. Un jugador que apenas contaba para los gallegos y al que en Tarragona quisieron darle una oportunidad.
El canario podría convertirse en pieza importante para un equipo que apura sus difíciles opciones -pero opciones al fin y al cabo- de permanecer en la máxima categoría de nuestro fútbol. Un equipo el Nàstic que necesita sumar y mucho de aquí a final de campaña, algo que se antoja complicado con trabas contractuales como esta, de un Deportivo que actualmente no lucha por grandes objetivos. ¿Qué le cuesta pues al Depor, dejar jugar al chico y que ayude así a su actual equipo, que sí confía realmente en él? yo, francamente no lo entiendo.

Y todo, por las absurdas maniobras de directores deportivos que tratan de cubrirse las espaldas como sea. Mira que si aquel al que descarté viene y nos mete dos... -deben de pensar- ...¡se me tira encima la afición!
Así sería muy probablemente, pero es lógico. También se les reconoce sus aciertos y eso bien que les debe de gustar.

Hay clubes que no lo hacen. En ese sentido, sus directores deportivos una de dos: o son más valientes (por decirlo finamente) o no acumulan tantos errores de planificación en su currículum y muestran por lo tanto mayores aptitudes para el cargo.
Hoy han sido los casos de Soldado y Rubén Castro, los que han servido para ilustrar este triste episodio que se repite y repite en nuestro fútbol. Habrá más, seguro. Y es que a veces es mejor tapar las vergüenzas como mejor se pueda. En el mundo del fútbol con clásulas contractuales. Lo dicho, vergonzante.

Tags: cláusulas, contratos, cesiones

Publicado por Desconocido @ 16:40
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Publicado por Invitado
sábado, 04 de octubre de 2008 | 4:11
Está claro que esto no lo ha escrito precisamente un aficionado del Real Madrid,su tono despectivo lleno de frustracion y mala leche no hace mas que confirmar que es de algun club "perjudicado" por la clausula de la "¿vergüenza?" AJO Y AGUA