Semana de selecciones. En principio, los clubes quedan en un segundo plano. Entrenamientos
en familia, algún partido amistoso para no perder el tono y poco más. Vacaciones para unos futbolistas que a estas alturas de la temporada, se encuentran, la mayor parte de ellos fundidos. Demasiados partidos en las piernas, más aún en un año
post Mundial. Pero que nadie se equivoque, porque el trabajo para la confeccion de las nuevas plantillas en vistas a la próxima campaña no cesa
Llega la hora en la que los directores deportivos adquieren mayor protagonismo, para bien o para mal. La prensa, en su papel, saca nombres de futuribles, algunos con más acierto que otros y casi siempre acompañados de cifras mareantes.
Primera cifra:
2014. Tiempo atrás ya salió a relucir como la fecha hasta la que el Barcelona tenía intención de prolongar el contrato de Ronaldinho. Al contrario de lo que muchos se puedan pensar, un buen número de personas se llevaron las manos a la cabeza. ¡Menudo despropósito! -pensaban- pues el brasileño cumplirá entonces los
34 años, una edad en la que nadie, puede garantizar un óptimo rendimiento del crack. Por lo visto la promesa ahí quedó, en el olvido y eso al parecer no tendría demasiado contentos al jugador y a su hermano/representante. Si es que las promesas hay que cumplirlas...sino, mejor no hacerlas.
Y no sin abandonar el "tema Gaúcho", otro número para la discordía,
el 10 que le quitó el seleccionador brasileño Dunga al barcelonista en favor del milanista Kaká.
En muchas otras selecciones este episodio apenas tendría repercusión. En la
canarinha no. El número que lució
Pelé debe distinguir al mejor jugador de Brasil, al crack, a la gran estrella en lo que es ya de por si una auténtica constelación.
Personalmente, no lo entiendo. No le encuentro explicación más allá de una extravagancia de Dunga, de aquellas que hacen los entrenadores cuando buscan que se hable un poco más de ellos, quizás queriendo demostrar una autoridad sobre los jugadores que a menudo se les pueda cuestionar. Por que, si lo que pretendía era dar un golpe de efecto, no lo consiguió. Si, Brasil ganó su último encuentro ante Ghana, pero poco más. Ahora falta ver cuanto aguanta Kaká con un dorsal número 10 que pesa, y mucho...
Y por si Ronaldinho se va, el Barcelona leo que ha pensado en Cristiano Ronaldo. No es el único. También pujarían por él el Real Madrid de Calderón, que se sigue lanzando a la piscina prometiendo fichajes ilusionantes y complicados a partes iguales.
80 millones de euros podría pagar el equipo blanco. Una burrada, que "tan sólo" superaría en 5 millones los
75 que estaría dispuesto -supuestamente- a pagar el club que preside Joan Laporta. Por no hablar de los
25-30 millones que pide un Del Nido que ya se frota las manos cuando se habla del interés de los grandes por Dani Alves y así, muchos más.
Se avecina, un verano movido. Todos parecen al asalto de un gran crack, incluso los que ya lo tienen, a ver quien los camela con los mejores contratos. Contratos que con el tiempo se irán reduciendo a promesas, la mayoría puede que queden sin cumplir. Que se lo pregunten a Ronaldinho, quien puede convertirse en uno de los grandes protagonistas. Crucemos los dedos...
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