domingo, 26 de noviembre de 2006
¡Que golazo de Ronaldinho ante el Villarreal! Para quitarse el sombrero (quien hoy día aún lo lleve, claro). El crack, ha destapado hoy el tarro de las esencias y ha exhibido ante más de 60.000 almas una delicatessen más de su repertorio.

Ya he leído y escuchado en más de un medio de información deportivo, que se trata del gol de la liga. Nunca se sabe, aunque tiene muchas posibilidades de serlo.

A lo que si nos lleva este gol y de forma casi inevitable, es a establecer un paralelismo con aquel tercer gol del también brasileño Rivaldo, en la última jornada de liga de la temporada 2001-2002. Aquel día, un Barcelona entonces entrenado por Rexach se jugaba ante el Valencia de Héctor Cúper su clasificación para la siguiente edición de la Champions. El equipo azulgrana ganó en un sufrido encuentro por 3-2 con un gol a dos minutos del final que desató la euforia entre los aficionados y sumió en el más profundo éxtasis a los presentes en el coliseo barcelonista.

El autor del gol fue otro brasileño, como no podía ser de otra manera. Rivaldo, un jugador especial. Capaz de desquiciar a los aficionados de su propio eqiupo por su tendencia a jugar casi andando, lo combinaba con una especial habilidad para crecerse en momentos difíciles. Y eso es lo que hizo esa noche.
Con el partido 2-2 y su equipo fuera de los puestos que llevaban a la Champions, le llegó a Rivaldo un balón de Frank de Boer. En la frontal del área y de espaldas a la meta defendida por el sempiterno Cañizares la mata con el pecho y se levanta para ejecutar una preciosa chilena que acabó subiendo el tercer tanto del equipo al electrónico. Lamentándolo mucho en su momento por el Valencia, aquel balón no podía acabar de otra manera. Debía entrar y lo hizo. Por el bien del fútbol, un deporte que necesita de episodios épicos como lo fue aquel.

Y ese mismo paralelismo nos lleva al partido que hoy, Barcelona y Villarreal disputaban en el Camp Nou. Partido resuleto con 3-0 para los locales y la magia y el talento aparecieron sobre el césped para encandilar a los aficionados como ya lo hicieron 4 años y medio atrás.
Hoy, el contexto era menos trágico. No era ni la última jornada. Ni siquiera el equipo azulgrana, muy cambiado desde entonces, se encuentra en una situación parecida.
Pero todos los que tenemos muy presente la historia reciente de esta liga hemos establecido la comparación. Esta vez era Xavi quien colgaba el balón al área desde la derecha. Controlaba Ronaldinho, otro crack brasileño -¿qué haría el Barça sin "su" crack del país de la samba y el carnaval?- dentro del área, también con el pecho y en un rápido gesto ejecutaba el remate para batir al meta del equipo castellonense. Nuevamente, en el mismo estadio, un crack, brasileño y para un mismo equipo, conseguía poner de pie a los aficionados. Nuevamente una chilena para hacernos recordar lo bonito y espectacular que puede ser el fútbol.

Momentos antológicos, que nos hicieron vivir Vitor Borba Ferreira y Ronaldo de Assis Moreira. Rivaldo y Ronaldinho. Dos brasileños y una chilena.
Publicado por Silver_3.1 @ 1:44
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