Curiosas las aclaraciones que ha hecho a la prensa el defensa brasileño del Sevilla Daniel Alves. Personalmente, me ha dejado perplejo.
El jugador del equipo hispalense ha aclarado cuál es, según su criterio, la gran diferencia entre su codazo al valencianista Silva y la réplica que recibió de éste y que le valió al centrocampista canario la expulsión del partido con roja directa
Alves ha catalogado su acción como un "accidente" (vamos, que él no quería, pero el codo se le fue sin darse cuenta...va a ser eso) y sin embargo, ha apuntado la acción del valencianista -muy similar a la que él había protagonizado minutos antes- como un "recadito" que el centrocampista le propinó después de mirarle.
Con esto, deberíamos entender que la diferencia entre un recadito y un accidente recala en la voluntariedad del primero y de la que supuestamente carece el segundo. Curioso punto de vista el de Alves...
Y es curioso, porque viendo ambos gestos, uno juraría que son jugadas muy parecidas en las que apenas se observa diferencia alguna.
¿Así pues no será que Alves y sus declaraciones, son el prefecto ejemplo de que la realidad puede ser muy distinta dependiendo del cristal con que se mire o se quiera ver y/o interpretar? posiblemente así sea. Pocas dudas me quedan al respecto. Y de lo que no me queda ninguna es que a Alves, un excelente futbolista, le deberíamos pedir que nunca piense dedicarse al arbitraje. En este sentido, más vale malo conocido que bueno por conocer