miércoles, 15 de noviembre de 2006
Ese podría ser el título. El título de un serial por capítulos y con un claro e indiscutible protagonista: Rafa Guerrero.
Sin duda, un "personaje" -con lo que se ha llegado a decir de él me planteo si lo mío va a resultar un halago- con unas considerables ansias de notoriedad, algo que él mismo se encarga de saciar. ¿Cómo? con sus equivocadas apreciciones desde la banda. Allí, él con su bandera suele ver en muchas ocasiones su propio partido -que no el partido que realmente se está disputando- y del que no duda en señalar, con un criterio no muy acertado (por decirlo finamente) aquellas jugadas que él considera oportuno.

Este pasado domingo, en el Camp Nou, partido entre Barcelona y Zaragoza. Segundo y tercer clasificado jugaban para alcanzar el liderato tras el empate sin goles del Sevilla en Santander. El amigo Rafa Guerrero debió de pensar que ese era el escenario perfecto y el momento adecuado para intervenir y dar paso al enésimo capítulo de su particular historial, un historial en el que difíclmente se le recordarán aciertos -¿alguna vez los ha tenido?- y en el que abundan errores a diestro y siniestro.

Rafa se reservó en la primera parte. Quizás estaba dándole vueltas a cómo iba a ser su posterior actuación. La verdad es que incluso pasó desapercibido el hombre. Cosa poco habitual en él, un hombre curtido en mil batallas, al que lo hemos visto incluso protagonizando anuncios de televisión.
En la segunda parte, con un partido trabado (1-1 en el marcador con goles de Gabi Milito y Ronaldinho) Rafa, algo aburrido con lo que estaba viendo, decidió "animar" el partido. Y vaya si lo hizo...

Jugada clave: Diego Milito persigue de cerca a Motta. El hispano brasileño protege el balón y mueve levemente el brazo, que roza la barbilla del ariete argentino. Iturralde, colegiado del encuentro, no señala nada, pero...¡un momento! Rafa tiene algo que decir. Conversan él e Iturralde en la banda y el árbitro se dirige a Motta para mostrarle la roja directa y mandarlo a la ducha. Reconozco que Motta, por su estilo de juego, no es santo de mi devoción, y que muchas veces es algo duro jugando, pero es de justícia reconocer igualmente que en esa jugada, de ninguna de las maneras mereció la roja. Como mucho, una amarilla.

Y Rafa consiguió su objetivo. El protagonista del partido no iba vestido de azulgrana, ni de blanco, no. El centro de atención pasó a ser él. Rápidamente, una nube de jugadores azulgrana le rodearon -con toda la razón del mundo- quejándose, incluído el técnico Frank Rijkaard y jugadores del banquillo. Se lo comían. El público por su parte, encendido, indignado al ser víctima su equipo de un nuevo y nefasto episodio de busca de protagonismo por parte del ya famoso linier.

Prosigue el partido y todo el mundo sabe cómo acaba. Gabi Milito, tras un incomprensible fallo de concentración pierde un balón ante la presión de Saviola y se ve obligado a frenar a su compatriota con una falta que, por ser último defensor, le valió la roja y equilibro de fuerzas de nuevo en el partido.

Después, un Barcelona enrrabietado, y con Ronaldinho de nuevo liderando al equipo, completó al remontada, gracias a un espléndido saque de falta -dudosa- por parte del brasileño y un tercer gol de Saviola en fuera de juego que ponía la puntila a los de Víctor Fernández, puede que de forma algo "injusta".

Pero en cualquier caso, Rafa se salió una vez más con la suya. En las crónicas de ese partido se ha hablado casi tanto de él como de Ronaldinho. Esta vez, Rafa consiguió cuajar una "gran" actuación, pues poco le faltó para eclipsar al mejor jugador del mundo.

Ya llevamos 10 años, sí 10, desde que empezara este señor su particular carrera de despropósitos en nuestro fútbol. Mítico fue aquel "No me jodas Rafa, ¿expulsión de quién?" que le espetó Mejuto, una frase que denota el caos en el que es capaz de sumir este hombre a sus mismísimos compañeros de arbitraje.
Entonces recordamos como señaló expulsión de Aguado, cuando el "agresor" en esa ocasión fue Solana.
Y allí empezó la leyenda, 10 años atrás y curiosamente en un Zaragoza-Barcelona si no recuerdo mal, disputado en la Romareda.

Y yo -e imagino que muchísma gente- me pregunto ¿hasta cuando? ¿cuánto tiempo va a durar toda esta pantomima? ¿es que tenemos que esperar a que don Rafa se retire de esto del fútbol?
Muchas son las preguntas, pero yo, lo único que tengo meridianamente claro es que la volviste a joder, Rafa.
Publicado por Silver_3.1 @ 1:39
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