sábado, 28 de octubre de 2006
Hace ya casi 6 meses -¡qué rapido pasa el tiempo!- escribía sobre lo fácil que es soñar. Soñar es gratis y totalmente compatible, claro que sí, con el mundo del fútbol. Reflexionaba sobre ello unos días antes de que Sevilla y Barcelona afrontasen sus finales de la Copa de la UEFA y de la Champions respectivamente. Había que soñar, teníamos motivos para ello y además, mientras se haga sin despegar los pies del suelo, no hay problema. Cómo continúa la historia ya lo sabemos todos y muchos aún nos frotamos los ojos al recordarlo. Si, empezamos soñando, pero ahora podemos hablar de ello como una realidad.
Pero no voy a hablar exactamente sobre eso. Me gustaría reflexionar sobre un hecho curioso. Y es que hay quien confunde las cosas

Nuevamenmte repito protagonista de mi artículo. Ramón Calderón, presidente del Real Madrid, lo ha conseguido. Y es que últimamente el máximo mandatario blanco anda tan crecido que no hay quien lo pare... Estoy empezando a creer que este hombre tiene más que claro aquello de que lo peor es resultar indiferente. Su discurso los últimos días así me lo hace pensar, y es que cada vez que abre la boca, sube el pan...

¿La última? para mi, su falta de prudencia al aventurar tres celebraciones de tres títulos para el final de esta campaña. ¿Exceso de confianza o prepotencia? depende de si queremos ser más o menos políticamente correctos.
Y hablando de ser correcto, el presidente madridista instó a llenar las celebraciones de banderas blancas (hasta ahí lógico y normal) y banderas de España. Ei, quieto ahí!! ¿Banderas de España? ¿y qué pintan en una hipotética celebración del Real Madrid? ¿sólo el Madrid es un club que representa el fútbol español? por qué no dejamos las banderas españolas en casa aguardando la celebración de un futuro triunfo de la seleeción española?? bueno, en este caso, además de un triunfo futuro sería también un triunfo utópico, por lo menos ahora mismo.

Como he recordado al empezar este artículo, insté a soñar con las finales europeas de Barcelona y Sevilla. Ambos se encontraban a un partido de campeonar, de llegar a la tan ansiada -como díficil de conseguir- gloria deportiva.
El caso de Calderón y del Real Madrid es muy distinto. Por supuesto que el hombre debe tener un discurso optimista ante sus socios y aficionados de su equipo. Comparecer y soltar un speech absolutamente derrotista no sería bueno. Pero es que el hombre promete liga, Champions y Copa del Rey cuando sumando las tres competicones apenas sobrepasa los 10 partidos disputados y no destaca en ninguna de ellas. ¿No es demasiado pronto? pronto para soñar, claro. Para vender humo, parece que cualquier momento es bueno...
Publicado por Silver_3.1 @ 0:47
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