viernes, 30 de junio de 2006
Ocho años después, Brasil se reencuentra con sus verdugos franceses

No importa lo que digan el técnico y los jugadores. Desde que se confirmó que una de las eliminatorias de cuartos de final de Alemania 2006 sería Francia-Brasil, los hinchas y la prensa del país sudamericano parecen tener una sola cosa en la memoria: la final de 1998.

Es normal que el discurso de los sudamericanos sea que no existe ningún sentimiento de venganza o revanchismo. Varias de las estrellas de ambos equipos son incluso amigos personales.

El capitán, Cafu, explica por qué debe evitarse afrontar el encuentro de esa manera: “No es una revancha, es un partido. Si llevamos ese ánimo de desquite al campo, no será un sentimiento digno”.

Titular de la selección brasileña en la final de la edición de 1998, el lateral derecho ha señalado que el clima de revancha procede únicamente de la afición y de los medios.

“Viene desde fuera hacia dentro. En la plantilla, tengo la certeza absoluta de que ningún jugador ha hablado de eso. No debemos dejar que nos llegue a nosotros”.

Pero es innegable que el aura que envuelve a este duelo entre brasileños y franceses está teñida por el historial de anteriores enfrentamientos mundialistas, y sobre todo por la final disputada en el Estadio de Francia, en Saint-Denis.

Choques decisivos
Cuando Brasil y Francia se vieron las caras entonces, ya habían coincidido dos veces en la Copa Mundial de la FIFA, con una victoria para cada selección. La primera fue en las semifinales de Suecia 1958. Con un espectáculo del jovencísimo Pelé, autor de tres goles, Brasil se impuso 5-2, certificando su pase a la final, donde repetiría tanteo contra los anfitriones.

En 1986, en México, Brasil y Francia presentaban, una vez más, a dos de los mejores equipos del torneo, y se cruzaron en cuartos de final. La contienda terminó en empate (1-1), tanto en el tiempo reglamentado como en la prórroga, y estuvo marcada por una excelente actuación del guardameta Joël Bats, que detuvo un penal a Zico. En la tanda de penales, Francia se alzó con el triunfo por 4-3, y se asistió a otro lance inusitado cuando el balón lanzado por Luis Fernández se estrelló contra el travesaño y rebotó en la espalda del portero Carlos antes de entrar.

El tercer encuentro fue justamente en la final, en 1998, cuando Francia goleó 3-0 y pasó a tener ventaja en el número de victorias.

Lo que diferencia al partido de este sábado de los otros es que por primera vez habrá integrantes de ambos combinados que se “reencuentren” en el terreno de juego en una Copa Mundial de la FIFA. Y no son pocos. Nada menos que doce (seis en cada equipo) estuvieron presentes hace ocho años.

Por Brasil, Cafu, Roberto Carlos y Ronaldo fueron titulares, mientras que Dida, Emerson y Zé Roberto permanecieron en el banquillo durante los 90 minutos. El seleccionador era Mário Zagallo, hoy asistente de Carlos Alberto Parreira. En cuanto a Francia, Fabien Barthez, Zinédine Zidane y Lilian Thuram salieron de inicio, y Thierry Henry, David Trézéguet y Patrick Vieira fueron suplentes, si bien este último participó en los 15 minutos finales.

La presencia de estos hombres en Fráncfort sin duda aportará un sabor todavía más especial a un partido que lo tiene todo para ser un gran espectáculo. En la línea del discurso del capitán Cafu, el lateral brasileño Roberto Carlos asevera: “Desde el 98, Brasil ha ganado el Mundial (2002), la Copa Confederaciones (2004), la fase previa y la Copa América (2004). Todo eso hace que la gente se olvide del torneo de 1998”.

Los jugadores aseguran que lo han olvidado, pero ¿no serán los únicos?

Fuente: fifaworldcup.com
Publicado por Desconocido @ 23:35
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